En busca del cuarto medio: Cuando la meta es volver a clases

609 adultos se atrevieron a retomar sus estudios. Esta es la historia de Pedro.

Pauline Pérez para La Tercera

Pedro Magñin, su padre le aseguró que trabajando con animales y en la agricultura tendría un buen futuro. Su familia poseía un campo en Cholchol y él, en ese entonces muchacho, dejó sus estudios tras cumplir el sexto básico. Pero ahora Pedro, a sus 39 años, es uno de los 609 alumnos que se interesaron en ingresar a la Fundación CreceChile para poder terminar su colegiatura.”Yo llegué a CreceChile gracias a mis hijos y mi señora. Ellos vieron el aviso afuera de un colegio y me motivaron a que empezara a tomar los cursos que me faltaban. Terminé séptimo y octavo, ahora sólo me queda primero y segundo medio, y después tercero y cuarto medio. Estaría terminado todo a fines de este año”, se proyecta, emocionado, mientras observa uno de sus cuadernos.

Pedro está entusiasmado. Asegura que le ha servido para sentirse con más capacidades para referirse a diversos temas, pero también para poder ayudar a sus hijos. Antes, cuenta, era una carga que sólo se llevaba su señora y él, por más que quisiera, no contaba con los recursos académicos para poder ayudarlos con las tareas. “Yo salía del trabajo y me iba entusiasmado a mis clases. Al principio quizá un poco cansado, pero después con mucha motivación y felicidad por lo que estaba logrando”, describe.

CreceChile nació hace seis años, bajo la iniciativa de un grupo de alumnos del Colegio Apoquindo que notaron la necesidad de hacer algo por quienes no han tenido la oportunidad de seguir con su escolaridad, o bien, quedó inconclusa. Las primeras clases se realizaron en el baño de un colegio que estaba en remodelación. “Después se empezaron a dar cuenta de la creciente necesidad de la población de poder terminar los estudios y se empezó a desarrollar un programa más solvente”, afirma el director de Recursos Humanos de la entidad, Gonzalo Droppelmann.

La fundación cuenta con dos programas: nivelación de estudios, que es para adultos con escolaridad incompleta, y también se dictan talleres de capacitación, para entregar las herramientas necesarias a los alumnos en el caso de que quisieran emprender una microempresa. En uno de los talleres de capacitación, específicamente en la clase de computación, se encuentra el alumno con más edad. Tiene 80 años.

Hoy cuentan con sedes en Maipú, Cerro Navia, Lo Barnechea, Quilicura y, recientemente, se inauguró la primera sede regional en Quellón, Región de Los Lagos, en la que en abril se iniciarán los cursos de nivelación de estudios.

En total existen 110 voluntarios impartiendo las materias. Eduardo Mendoza es uno de ellos. Este abogado realiza clases de Historia en la sede de Maipú y destaca que “mi experiencia ha sido la mejor. Existe una calidad humana de los alumnos que no he visto en otras partes. La gente entrega demasiado cariño, es agradecida con los profesores y con la fundación. A través de pequeños gestos te muestran lo importante que es para ellos la labor que realizamos”, comenta.

Ampliar sus horizontes para tener cada vez un mejor futuro laboral es la consigna que tiene Pedro. Para CreceChile, el lema es promover el crecimiento integral de las personas y ayudar a que la educación crezca. La meta a superar no es fácil. Según el Censo del 2009, se estima que en Chile hay 5,2 millones de adultos que no han completado su escolaridad y que tienen un sueldo promedio de $ 170.521.